¿Dolor articular al despertar? Estas 3 vitaminas podrían estar faltándote

El problema que muchas mañanas se vuelve “normal”

La rigidez articular al despertar no aparece de un día para otro. Poco a poco, el cartílago pierde elasticidad, el líquido sinovial se vuelve menos eficiente y los músculos alrededor se debilitan si evitas moverte por molestias. Es un círculo que se alimenta solo.

Y aunque camines o hagas ejercicio, si hay inflamación de bajo grado o déficits de nutrientes clave, el cuerpo no repara tan bien durante la noche. Por eso muchas personas sienten que “al ratito ya se aflojan”, pero las primeras horas del día son las más pesadas.

Pero eso no es todo… esa molestia también afecta el ánimo: menos ganas de salir al mercado, de jugar con los nietos o de subir escaleras. Y cuando empiezas a evitar movimiento, las articulaciones se ponen aún más rígidas.

Por qué estas 3 vitaminas llaman la atención de los estudios

No todas las vitaminas influyen igual en las articulaciones. Estas tres se mencionan con frecuencia en revisiones científicas porque participan en procesos específicos: absorción de calcio, formación de colágeno y dirección correcta del calcio.

Investigaciones sugieren que sus niveles bajos podrían relacionarse con mayor malestar musculoesquelético y rigidez, especialmente en personas mayores de 45 años.

Piensa en María, de 52 años, que vive en el DF. Se levantaba sintiendo las rodillas como si fueran de madera. El café estaba listo, pero no lo disfrutaba porque todo su enfoque estaba en dar el primer paso. Con cambios en su alimentación y orientación profesional, empezó a notar menos rigidez poco a poco.

Aquí viene lo interesante: no es magia de una sola vitamina, sino cómo se complementan.

Vitamina D: la del sol que muchas veces nos falta

En México pasamos mucho tiempo en oficina, usamos bloqueador todo el año o simplemente evitamos el sol del mediodía. Resultado: niveles bajos de vitamina D son muy comunes.

Estudios asocian la deficiencia de vitamina D con mayor dolor musculoesquelético, debilidad muscular y rigidez en algunas personas. Además, esta vitamina ayuda a absorber el calcio, esencial para la salud ósea. Cuando huesos y músculos no están al 100 %, las articulaciones lo resienten.

Algunas personas reportan menos pesadez matutina al mejorar sus niveles (siempre de forma segura y supervisada). Fuentes naturales: pescado graso, yema de huevo, lácteos fortificados y exposición solar moderada.

Pero espera, porque la siguiente es clave para el “almohadón” de tus articulaciones.