¡Dile adiós a la pérdida muscular: 7 alimentos esenciales que combaten la sarcopenia!

7. El huevo: La proteína completa que enciende el crecimiento muscular

Piensa en Doña Elena, de 68 años, que recorría el parque Chapultepec sin problema hasta que la fatiga en las piernas la obligó a acortar sus caminatas. Al agregar huevos a su desayuno diario, notó menos temblor en las rodillas y más firmeza al caminar.

El huevo es una de las fuentes de proteína más completas, rica en leucina, un aminoácido que activa la síntesis de proteínas musculares, según estudios revisados en PubMed. Investigaciones sugieren que su consumo moderado apoya la estructura muscular en adultos mayores, sin los mitos negativos sobre el colesterol cuando se come con equilibrio.

Su textura suave lo hace ideal si tienes sensibilidad dental, y puedes prepararlo revuelto, cocido o en tortilla con verduras. Pero eso no es todo… el siguiente alimento del mar trae un plus antiinflamatorio que tus músculos agradecerán.

6. Salmón y pescados grasos: El bálsamo natural contra la inflamación

Imagina un filete de salmón dorado, jugoso y lleno de sabor. Más allá del placer, sus ácidos grasos omega-3 actúan como un antiinflamatorio natural, ayudando a que el cuerpo use mejor las proteínas y protegiendo las fibras musculares del daño oxidativo.

Estudios indican que consumir pescado graso al menos dos veces por semana mejora la sensibilidad muscular y reduce la inflamación crónica, un factor clave en la sarcopenia. En adultos de 70 años, esto se traduce en mayor agilidad y menos rigidez.

Si no te gusta el salmón, prueba sardinas o atún fresco. ¿Por qué algunas abuelitas parecen tan activas? Quizás porque incluyen estas grasas saludables. Sin embargo, no todo viene del mar: un lácteo tradicional guarda un secreto para la recuperación nocturna.

5. Queso cottage y lácteos fermentados: El aliado que trabaja mientras duermes

Don Ricardo, de 72 años, se despertaba sintiéndose vacío y sin fuerzas. Al tomar una porción de queso cottage antes de dormir, amanecía con más vitalidad y músculos “llenos”.

Esto se debe a la caseína, una proteína de digestión lenta que suministra aminoácidos durante la noche, apoyando la reparación muscular. Opciones fermentadas como yogur griego o kéfir son más digestivas y agregan probióticos para mejor absorción.

Investigaciones destacan que estas proteínas lentas ayudan a contrarrestar la pérdida nocturna de músculo. Pero espera, porque el siguiente es un clásico mexicano que trae fuerza de la tierra.