Consejo adicional: considere tener una "ficha de repuesto"
Si este truco te parece ingenioso, pero prefieres evitar usar las llaves, considera otro objeto cotidiano. Por ejemplo, puedes improvisar una ficha para el carrito de la compra con un simple tapón de botella de plástico cortado a la medida adecuada, o incluso con monedas sueltas que encuentres en el fondo de un cajón.
La próxima vez que te quedes sin una moneda o ficha, mantén la calma. Gracias a este sencillo truco, podrás comprar con total tranquilidad. ¿Quién hubiera pensado que una llave podría convertirse en tu mejor amiga en el supermercado?