¿Creatinina alta? 3 desayunos suaves que podrían aliviar la carga renal
Aquí viene lo importante: no todo lo que comes “sube” la creatinina directamente, pero algunos desayunos habituales sí pueden aumentar la carga renal al concentrar sodio, fósforo, potasio o picos de azúcar. Reducir esos excesos matutinos puede ser un buen comienzo.

El desayuno “inocente” que muchos repetimos (y que podría pesar más de lo que crees)
Pan blanco con jamón o queso, licuado de plátano con leche entera, café con azúcar… Suena familiar, ¿verdad? Es rápido, práctico y llena.
Pero en personas con filtración renal reducida, esta combinación puede sumar sodio oculto (embutidos y quesos procesados), fósforo (lácteos) y potasio (plátano), además de elevar rápido la glucosa. No está prohibido, pero repetirlo todos los días podría hacer que los riñones trabajen más.
La buena noticia: no tienes que eliminar todo de golpe. Basta con sustituir poco a poco por opciones más suaves que prioricen hidratación, fibra y proteínas limpias.

4 señales matutinas que podrían indicar que tus riñones piden un desayuno más ligero
Observa tu cuerpo por las mañanas. Estas señales no son diagnóstico, pero sí orientan:
- Hinchazón en párpados, manos o tobillos que baja lentamente durante el día.
- Cansancio temprano, incluso antes del café, con sensación de pesadez general.
- Sed intensa o boca seca después de desayunos salados o procesados.
- Marcas profundas de los anillos o calcetines que tardan en desaparecer.
Si reconoces una o dos, vale la pena probar cambios suaves y consultar al médico.