Estira la cuerda a lo largo del objeto.
Marca el inicio y el final del tramo que estás midiendo.
Luego compara esa sección con un objeto estándar (una hoja, una tarjeta) o mídelo con una regla cuando la tengas.
Este método es ideal si necesitas medir algo curvo o en un espacio estrecho, como un borde de mueble, una ventana o una maceta.