Sécalas al aire libre, preferiblemente en un lugar ventilado y a la sombra para que el sol no dañe las fibras.
Si usas secadora, elige un ciclo de calor bajo y añade bolas de secado o pelotas de tenis limpias para que las toallas se esponjen.
Consejos extra para mantenerlas suaves siempre
Evita el suavizante: con el tiempo crea una capa que reduce la absorción.
Usa menos detergente: el exceso se acumula en las fibras.
Sacude las toallas antes de tenderlas para aflojar las fibras.
No sobrecargues la lavadora: las toallas necesitan espacio para moverse y enjuagarse bien.
Sécalas completamente antes de guardarlas para evitar malos olores y moho.
Por qué este truco funciona
El vinagre blanco actúa como un desincrustante natural, eliminando minerales y residuos de jabón.
El bicarbonato neutraliza el pH, suaviza las fibras y elimina cualquier olor persistente.
Juntos, devuelven a las toallas la suavidad original sin necesidad de químicos agresivos.
Conclusión