Comience hirviendo 2,5 litros de agua y agregue 6 vasos de jugo de limón. Luego sumerja la almohada en esta agua de limón durante aproximadamente 2 horas. Todo lo que tienes que hacer es lavar la almohada con agua jabonosa para eliminar las manchas antes de enjuagarla y secarla. Siéntase libre de agregar más agua para que la almohada quede completamente sumergida en la solución.

2. Vinagre blanco y bicarbonato de sodio
Para aclarar y suavizar de forma natural las fibras textiles de tu almohada, una combinación de bicarbonato de sodio y vinagre blanco es una solución perfecta. De hecho, puede contar con la acción antibacteriana y blanqueadora de estos dos elementos para eliminar toda la suciedad, el sudor y las manchas presentes en la almohada. Además, esto también ayudará a combatir los malos olores que se hayan podido incrustar en él.
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