Aceites esenciales: para una ropa de cama fresca y protegida

Algunos aceites esenciales poseen propiedades purificadoras y repelen naturalmente los parásitos.
- Árbol del té : potente antiséptico y antiácaros.
- Lavanda verdadera : relajante, también repele insectos.
- Eucalipto o menta : purifican el aire y aportan sensación de frescor.
Instrucciones de uso:
- Mezclar 250 ml de agua con 8 a 10 gotas de aceite esencial en una botella con atomizador.
- Rocíe ligeramente el colchón, déjelo secar al aire y luego ventile la habitación.
El resultado : ropa de cama limpia, fresca y delicadamente perfumada.
Vapor caliente: el método más radical
¡Nada resiste el calor! Si tienes un limpiador a vapor, úsalo en toda la superficie del colchón, incluyendo las costuras y los bordes. El vapor eliminará los ácaros del polvo, las chinches y sus huevos.
Luego deja que el colchón se seque completamente antes de volver a colocar las sábanas limpias.
Adopta buenos hábitos a diario
Una vez que su colchón haya sido purificado, unos sencillos pasos le ayudarán a prevenir cualquier nueva infestación:
- Ventile su habitación durante al menos 10 minutos todos los días, incluso en invierno.
- Lave sábanas, fundas de almohadas y fundas de almohada a 60°C para una limpieza profunda.
- Aspire el colchón y la base de la cama periódicamente.
- Utilice fundas antiácaros e impermeables para proteger la ropa de cama.
- Mantener una temperatura moderada y evitar la humedad excesiva.
Estos pequeños hábitos, repetidos a diario, contribuyen a tener un hogar más saludable y un sueño verdaderamente reparador.