¿Y si la pequeña raíz que da sabor a tus platos favoritos también se convirtiera en la estrella de tu hogar? A menudo relegado al pasillo de frutas y verduras, el jengibre esconde un potencial inesperado. La buena noticia es que no necesitas un jardín exótico ni un título en botánica para empezar. Con un poco de curiosidad y unos sencillos pasos, esta cálida planta puede encontrar su lugar en tu hogar... pero aún necesitas conocer las técnicas adecuadas.
Jengibre, una planta tropical llena de sorpresas

¿Por qué cultivar tu propio jengibre en casa?
Cultivar tu propio jengibre se trata, ante todo, del placer de disfrutar de un producto ultrafresco, recolectado en el momento justo. Además, es una forma inteligente de añadir variedad a tus sabores cotidianos y reducir compras innecesarias. Además, esta planta decorativa aporta un toque exótico a tu hogar y se integra perfectamente en un enfoque de consumo más responsable y local.
Elegir el rizoma adecuado para empezar
