¿Comes betabel? Los 12 errores que podrían estar saboteando tu bienestar sin que lo notes

Abres el betabel en la cocina y ese rojo intenso brilla como si guardara un secreto. Huele a tierra fresca, sabe dulce y profundo, y te hace sentir que estás haciendo algo bueno por tu cuerpo. Pero aunque parece inofensivo, a muchas personas mayores de 45 años les pasa que, de repente, sienten hinchazón, cansancio o molestias que no explican. Y lo peor es que esas molestias podrían venir justamente de algo que creían que les ayudaba. La buena noticia es que con pequeños ajustes puedes seguir disfrutándolo sin que te juegue en contra… y eso lo descubrirás si sigues leyendo hasta el final.

El betabel se ha puesto de moda entre quienes queremos sentirnos con más energía y mejor circulación después de los 45. Pero el cuerpo cambia con los años: los riñones trabajan diferente, la digestión se vuelve más delicada y la presión arterial ya no es tan estable. Por eso, lo que antes pasaba desapercibido ahora puede notarse más.

Lo curioso es que muchas molestias “normales” de la edad podrían estar relacionadas con errores pequeños al consumir betabel. Y una vez que los conoces, todo cambia.