Cinco síntomas de un miniictus en personas mayores que no debes ignorar.

La dificultad para hablar es otro síntoma revelador de un miniictus. Los adultos mayores pueden presentar inconsistencias en el habla, confundir palabras o incluso permanecer en silencio al intentar responder. También pueden tener dificultad para comprender lo que dicen los demás. Esto se debe a que el daño cerebral transitorio afecta las áreas responsables del lenguaje. La disartria, o dificultad para articular palabras, puede indicar un AIT y debe ser evaluada por un médico.

3. Trastornos visuales

Las alteraciones visuales, a menudo inadvertidas, son otro síntoma de un miniictus. Estas pueden incluir visión borrosa, pérdida de visión en uno o ambos ojos, o visión doble. Estas alteraciones visuales pueden ser repentinas y transitorias, pero pueden indicar problemas con el flujo sanguíneo a las áreas del cerebro que procesan las señales visuales. Las personas mayores deben hacerse revisiones oculares periódicas y estar atentas a cualquier cambio repentino en su visión.

4. Mareo o pérdida del equilibrio

 

 

ver continúa en la página siguiente