La pérdida rápida y no intencionada de peso es una señal que puede acompañar a muchos tipos de cáncer, incluido el de vejiga.
Esto suele deberse a que el cuerpo consume más energía luchando contra las células cancerosas.
7. Fatiga crónica y debilidad
El cáncer puede afectar la producción de glóbulos rojos y causar anemia, lo que se traduce en cansancio constante, falta de energía y dificultad para concentrarse.
8. Hinchazón en las piernas o pies
Cuando el cáncer bloquea el flujo normal de la orina o afecta los ganglios linfáticos, puede provocar retención de líquidos e hinchazón en las extremidades inferiores.
9. Dolor óseo o molestias en otras partes del cuerpo
En fases avanzadas, el cáncer de vejiga puede diseminarse (metástasis) a los huesos u otros órganos, causando dolor persistente o molestias localizadas.
10. Infecciones urinarias recurrentes
Si sufres infecciones urinarias frecuentes que no mejoran con tratamientos habituales, puede ser una señal de que existe una causa subyacente más seria, como el cáncer de vejiga.
🩺 Cuándo acudir al médico
Si notas sangre en la orina, dolor persistente o problemas urinarios recurrentes, no los ignores.
Aunque estos síntomas pueden deberse a causas benignas, solo un especialista puede descartar o confirmar un diagnóstico grave.
Las pruebas comunes incluyen:
-
Análisis de orina
-
Ecografía o cistoscopia
-
Biopsia vesical, si se encuentran anomalíasEl cáncer de vejiga es una enfermedad silenciosa pero tratable si se detecta a tiempo.
Mantente atento a los cambios en tu cuerpo, evita el tabaco, mantén una hidratación adecuada y realiza chequeos médicos periódicos.
La detección temprana sigue siendo la clave para una recuperación exitosa.