Es la posición que menos favorece el babeo, ya que ayuda a mantener la boca cerrada.
Descongestiona la nariz.
Usa vapor, spray salino o consulta a un médico si sufres alergias frecuentes.
Evita cenas pesadas o picantes.
Esto reduce el riesgo de reflujo ácido durante la noche.
Hidrátate bien.
La sequedad bucal durante el día puede alterar la producción normal de saliva.
Consulta a un médico si persiste.
Si babeas mucho cada noche o sientes dificultad para respirar al dormir, puede ser útil realizar un estudio del sueño.
🪞 En resumen
👉 Babear mientras duermes no siempre es malo.
Puede ser un indicio de que tu cuerpo entra en un sueño profundo y reparador.
Pero si es frecuente o excesivo, podría estar relacionado con un problema respiratorio o digestivo.
Así que la próxima vez que notes la almohada un poco húmeda, no te alarmes 😉
Tu cuerpo simplemente te está diciendo que ha descansado bien — o que necesita un pequeño ajuste para dormir aún mejor.