Las personas con apnea del sueño suelen respirar con dificultad o hacer pausas mientras duermen. Esto puede provocar babeo frecuente debido a la posición de la boca abierta y la relajación muscular excesiva.
3. Reflujo gástrico
El reflujo ácido puede irritar la garganta y estimular la producción de más saliva. Si babeas y además te despiertas con sensación de acidez, podrías tener reflujo gastroesofágico.
4. Uso de ciertos medicamentos
Algunos fármacos (especialmente antidepresivos y sedantes) pueden aumentar la salivación durante la noche.
5. Problemas neurológicos (raro pero posible)
En casos más serios, afecciones neurológicas como el Parkinson o la parálisis cerebral pueden causar babeo persistente por falta de control muscular.
💤 Cómo reducir el babeo al dormir
Si tu babeo es leve y ocasional, no tienes de qué preocuparte. Pero si es constante o molesto, aquí tienes algunos consejos prácticos:
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Duerme boca arriba.