2 – ZUMO DE ARÁNDANOS ROJOS.
Conocido por sus propiedades digestivas, el comino negro favorece la eliminación de la bacteria Helicobacter pylori y actúa como gastroprotector. Puedes espolvorear semillas de comino negro sobre tus platos. Sin embargo, no se recomienda su consumo durante el embarazo.
Rico en antioxidantes, el jugo de arándano ayuda a eliminar la grasa acumulada en el cuerpo. Además, tiene un efecto diurético que favorece el tránsito intestinal y previene la adhesión de bacterias dañinas a la mucosa estomacal. Beba un vaso de jugo de arándano fresco sin azúcar cada mañana.
Continúa en la página siguiente
3 – AJO
Entre los antibióticos naturales, el ajo destaca. Este potente antiinfeccioso fortalece el sistema inmunitario y regula la flora intestinal. Por lo tanto, se recomienda su consumo en caso de infección por H. pylori. Basta con consumir un diente de ajo al día para aprovechar sus beneficios.