Reflexiones finales
Tener uñas más fuertes después de los 40 no es cuestión de soluciones rápidas, sino de constancia. Una dieta equilibrada, rica en proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales, puede mejorar significativamente la fuerza, el crecimiento y la apariencia de las uñas con el tiempo.
Si los cambios en las uñas son repentinos, severos o están acompañados de otros síntomas (como fatiga o pérdida de cabello), es aconsejable consultar a un proveedor de atención médica, ya que la salud de las uñas puede reflejar problemas nutricionales o médicos más profundos.
Las uñas sanas no son sólo un detalle cosmético: son un signo pequeño pero significativo de bienestar general.
