¿Por Qué Esta Mascarilla Se Ha Vuelto Tan Popular?
Esta combinación de miel y bicarbonato de sodio lleva años circulando en redes sociales y blogs de belleza natural. La idea es simple: la miel nutre e hidrata, mientras que el bicarbonato actúa como un exfoliante suave que ayuda a remover células muertas.
Pero lo interesante es que no todo es tan perfecto como parece en los videos virales. Investigaciones científicas respaldan muchos beneficios de la miel para la piel, pero el bicarbonato… ahí la cosa cambia. Vamos paso a paso para que entiendas lo bueno y lo no tan bueno.

Los Beneficios Reales de la Miel para Tu Piel (¡Respaldados por Estudios!)
La miel, especialmente la cruda o orgánica, es un tesoro natural. Estudios publicados en revistas dermatológicas destacan sus propiedades:
- Hidratante profundo: Actúa como humectante natural, atrayendo y reteniendo la humedad en la piel. Ideal para pieles secas o deshidratadas.
- Antioxidante potente: Rica en flavonoides y polifenoles, combate los radicales libres que aceleran el envejecimiento. Investigaciones muestran que ayuda a mantener la piel más firme y con menos líneas finas.
- Antibacteriana y antiinflamatoria: Perfecta para calmar brotes de acné o rojeces. Algunos estudios clínicos la han usado incluso en tratamientos de heridas por su capacidad para reducir inflamación.
- Exfoliante suave: Sus enzimas naturales remueven impurezas sin agredir.
- Iluminadora: Puede contribuir a un tono más uniforme con uso constante, gracias a sus propiedades suavizantes.
En resumen, la miel sí tiene evidencia científica que la avala como aliada de una piel saludable y radiante.
¿Y el Bicarbonato de Sodio? Aquí Viene la Verdad
El bicarbonato se promociona como exfoliante porque elimina células muertas y puede ayudar a limpiar poros. En teoría, combinado con miel, suaviza la textura y da brillo.
Pero aquí está el detalle importante: expertos dermatólogos y sitios como Healthline advierten que el bicarbonato es altamente alcalino (pH alrededor de 9), mientras que nuestra piel es naturalmente ácida (pH 5.5). Esto puede alterar la barrera protectora natural, causando:
- Irritación o rojeces
- Sequedad excesiva
- Brotes de acné (¡sí, puede empeorarlo!)
- Sensibilidad mayor al sol
- A largo plazo, incluso envejecimiento prematuro
No hay estudios sólidos que respalden su uso frecuente en el rostro. De hecho, muchos especialistas lo desaconsejan por completo para la cara.
¿Entonces? La mascarilla puede dar resultados visibles en algunas personas (sobre todo por el poder de la miel), pero no es para todo mundo ni milagrosa.