5. Cambios en las uñas de los pies
Las uñas pueden ofrecer pistas importantes sobre la salud del hígado. Presta atención a:
- Uñas de Terry: La mayor parte de la uña se ve blanca y opaca, excepto por una delgada banda de color rosado o marrón en la punta.
- Leuconiquia: Manchas o líneas blancas en la uña, que pueden indicar una deficiencia de proteínas como la albúmina.
- Fragilidad: Las uñas que se rompen o agrietan con facilidad pueden ser un signo de malnutrición asociada a una función hepática deficiente.
6. Talones agrietados y secos
Si bien los talones agrietados pueden deberse a muchas causas, la sequedad persistente y las fisuras profundas que no mejoran con la hidratación convencional podrían estar relacionadas con problemas hepáticos. Un hígado que no funciona bien puede llevar a deficiencias de vitaminas y a una mala circulación, lo que afecta la salud y elasticidad de la piel de los pies.
7. Hormigueo y entumecimiento (Parestesia)
La sensación de «alfileres y agujas», hormigueo o entumecimiento en los pies puede ser un síntoma de neuropatía periférica. Algunas enfermedades hepáticas crónicas, especialmente las relacionadas con el consumo excesivo de alcohol o la hepatitis C, pueden dañar los nervios periféricos, causando estas sensaciones anómalas.
8. Dolor en las articulaciones de los pies
El dolor articular, similar a la artritis, en los pies y tobillos puede estar vinculado a enfermedades hepáticas avanzadas como la cirrosis. La inflamación sistémica generalizada que acompaña a estas condiciones puede manifestarse con dolor y rigidez en las articulaciones.