Estas ocho señales (dolor, pérdida de apetito, ictericia y más) son las alarmas silenciosas de tu cuerpo. Imagina perder la oportunidad de actuar a tiempo, cuando las probabilidades de supervivencia se disparan. Empieza a observar hoy mismo: revisa tu piel, controla tu energía. Comparte esto con alguien que pueda necesitarlo. PD: ¿Sabías que los antiguos curanderos relacionaban la piel amarilla con el sufrimiento orgánico? Tu cuerpo te habla, escúchalo ahora.
8 señales extrañas de cáncer de páncreas que no debes ignorar