8 dispositivos que “roban” energía en tu casa y ni siquiera lo sabes
Tip útil:
Si no usás el reloj, considerá desenchufarlo cuando no esté en uso.
4. Computadoras y notebooks
Incluso en modo suspensión, siguen utilizando energía. Si además tienen periféricos conectados (parlantes, impresoras), el gasto aumenta.
Recomendación:
Apagá por completo el equipo y desenchufá si no lo vas a usar en varias horas.
5. Consolas de videojuegos
La mayoría de las consolas modernas tienen funciones en segundo plano incluso apagadas: actualizaciones, standby, puertos activos.
¿Qué hacer?
Cortá su alimentación con una regleta o desenchufalas si no las usás a diario.
6. Equipos de música y parlantes activos
Suelen tener luces encendidas o estar en espera, esperando señal de audio para activarse. Mientras tanto, consumen energía.
Solución práctica:
Desconectalos al final del día o conectalos a un enchufe inteligente.
7. Relojes digitales y despertadores eléctricos
Pueden parecer inofensivos, pero están conectados las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Consejo:
Usá relojes a pila si querés reducir el consumo energético fantasma.
8. Modems y routers Wi-Fi
No necesitan estar encendidos todo el tiempo, especialmente durante la noche o cuando no hay nadie en casa.
Sugerencia útil:
Programalos para que se apaguen en horarios específicos o hacelo manualmente si vas a estar fuera varias horas.
¿Qué podemos hacer para evitar estos consumos invisibles?
-
Usá regletas con interruptor: así podés desconectar varios equipos con un solo clic.
-
Invertí en enchufes inteligentes: permiten programar apagados automáticos o controlar el uso desde el celular.
-
Apagá completamente los dispositivos: no basta con el control remoto. Asegurate de apagar desde el botón o directamente desenchufar.
-
Revisá los aparatos que no usás con frecuencia: si están enchufados pero sin uso, desconectalos hasta que los necesites.
Reducir el consumo eléctrico invisible no solo te ayuda a ahorrar dinero, sino que también es un aporte al cuidado del medio ambiente. Revisá qué aparatos están conectados en tu casa… y comenzá a cortar con esos ladrones silenciosos de energía.