7 Alimentos Cotidianos Que Podrían Aumentar Tu Riesgo a Largo Plazo (El #1 Está en Casi Todas las Despensas)

No las elimines de golpe. Reduce a ocasiones especiales y sustituye con huevo, pollo al horno o frijoles refritos.

4. Carne roja en exceso y muy asada

Las arracheras, las costillas al carbón… son parte de nuestras fiestas. La carne roja no es mala, pero comerla casi diario y muy quemada puede generar compuestos no deseables. Las guías actuales sugieren moderar a 300-500 g por semana (cocida).

Alterna con pescado, pollo, lentejas o huevos. Tu paladar y tu cuerpo lo agradecerán.

3. Frituras y botanas ultraprocesadas

Chicharrones, papas fritas, nuggets, takis. Son hiperpalatables: el cerebro pide más y más. Su alto contenido de grasas trans o refinadas y sal favorece inflamación y ganancia de peso.

Prueba jícama con limón y chile, pepitas tostadas o palomitas hechas en casa. Saciarán igual sin la pesadez posterior.

2. Alcohol frecuente (“solo una copita”)

Muchos creen que una cerveza o mezcal diario “no hace daño”. Sin embargo, no existe nivel completamente seguro: el alcohol se clasifica como carcinógeno grupo 1 por la IARC. El consumo regular se asocia con mayor riesgo de varios cánceres.

No se trata de prohibir. Se trata de reducir frecuencia: reserva para fines de semana o eventos especiales.

1. Azúcar oculto en productos “inocentes”

Aquí está el gran sorpresa. No es solo el azúcar de mesa. Está en yogures saborizados, barras “energéticas”, salsas catsup, pan “integral” falso, jugos “naturales”, aderezos light. Entras azúcar sin darte cuenta.

Lee etiquetas: si dice jarabe de maíz, glucosa, fructosa o “azúcares añadidos” alto, mejor busca versiones sin azúcar. Este es el que más se cuela y más impacto silencioso tiene.