Para todos : accesorios minimalistas. Un pañuelo pequeño y discreto, un bolso sencillo y joyería fina son más que suficientes.
La idea es dejar todo el espacio al recuerdo de la persona fallecida, y no a su propia vestimenta.
Sutileza en el vestir, un gesto silencioso de apoyo.
En definitiva, tu elección de atuendo no se trata solo de la apariencia: es una forma silenciosa de decir “Estoy aquí para ti “, sin palabras. Al evitar el rojo intenso, los tonos neón y los efectos metálicos, demuestras que comprendes la importancia del momento.