Si te despiertas con frecuencia en mitad de la noche, podría deberse a niveles elevados de cortisol, la hormona del estrés, que altera tu ciclo sueño-vigilia. El magnesio ayuda a regular el cortisol, promoviendo un sueño más profundo y continuo.
3. Irritabilidad al saltarse las comidas
Saltarse comidas puede provocar irritabilidad y ansiedad si los niveles de magnesio son insuficientes. Esto se debe a que los niveles bajos de magnesio interfieren con la regulación del azúcar en sangre, lo que dificulta la producción de energía. La ingesta de magnesio, junto con el potasio y el sodio, ayuda al cuerpo a tolerar mejor el ayuno y a evitar estos cambios de humor.
4. Palpitaciones del corazón
Otro signo común de deficiencia es la sensación de latidos cardíacos irregulares, similar a una sensación de “pulsación”. El magnesio, en sinergia con el calcio, participa en las contracciones cardíacas. En casos de deficiencia, se recomienda optar por bisglicinato de magnesio, que se absorbe mejor y tiene un efecto rápido.
5. Presión arterial alta
El magnesio ayuda a relajar las paredes arteriales y facilita el flujo sanguíneo. Sin magnesio, el calcio puede acumularse en las arterias, aumentando su rigidez y la presión arterial, lo que también puede causar dolores de cabeza y migrañas.