Existen diversos signos posibles de una deficiencia de vitamina D, un nutriente liposoluble que, junto con otras vitaminas y minerales, ayuda a regular el funcionamiento de los principales sistemas del organismo.
Se obtiene de forma natural al exponer la piel a la luz solar, aunque también se puede encontrar en alimentos y suplementos.
Es muy importante porque es esencial para la absorción de calcio y fósforo, dos minerales que mantienen fuertes los huesos y los dientes. Entre otras cosas, es necesario para los músculos, el corazón, el cerebro y otros órganos cuyo correcto funcionamiento asegura una buena calidad de vida.
El problema es que no todas las personas son capaces de obtenerlo en niveles adecuados, por lo que surgen síntomas y problemas de salud, que tienden a agravarse cuando la deficiencia no se trata a tiempo.
Por eso es importante saber identificarla y, por supuesto, tomar las medidas necesarias para mejorar su absorción a diario. Vea a continuación algunos posibles síntomas de deficiencia de vitamina D: