10 señales que indican que tu hígado no está sano

A menudo hablamos de alimentación saludable y ejercicio para mantenernos en forma, pero ¿sabías que el hígado desempeña un papel fundamental en tu bienestar? Este órgano, discreto pero esencial, elimina toxinas, regula el metabolismo y mantiene el equilibrio del organismo. Sin embargo, cuando se sobrecarga, las consecuencias pueden ser sorprendentes… ¡y a veces preocupantes! Fatiga crónica, aumento de peso inexplicable, migrañas recurrentes: estos síntomas podrían ser señales de que tu hígado necesita ayuda. Analicemos las señales de alerta y las soluciones para aliviar su carga.

¿Sientes fatiga persistente e inexplicable?
¿Duermes lo suficiente, pero te sientes constantemente agotado/a? ¿Te invade una sensación de pesadez y cansancio sin motivo aparente? Un hígado sobrecargado podría ser la causa. Cuando está saturado de toxinas, trabaja más para purificar la sangre, lo que te agota.

¿La solución? Mantenerse bien hidratado, limitar los alimentos ultraprocesados ​​y optar por alimentos ricos en antioxidantes como las verduras de hoja verde y la cúrcuma para ayudar a regenerar el hígado.

Aumento de peso inexplicable

Llevas una dieta equilibrada, haces ejercicio… ¿pero sigues subiendo de peso sin motivo aparente? Un hígado sobrecargado de toxinas puede ralentizar tu metabolismo y dificultar el control del peso. Almacena grasa en lugar de eliminarla, lo que puede provocar un aumento de peso gradual.

Qué hacer: Elija alimentos que favorezcan la función hepática, como alcachofas, rábanos negros o limones. Evite el alcohol y los azúcares refinados, que sobrecargan aún más el hígado.

Una piel que refleja un desequilibrio interno:
acné persistente, rojeces, eccema, tez apagada… Tu piel es un reflejo de tu estado interno. Si tu hígado tiene dificultades para eliminar toxinas, estas pueden acumularse y causar problemas cutáneos.

Consejo: Toma una infusión de cardo mariano o diente de león, dos plantas conocidas por su efecto desintoxicante en el hígado. Considera también incorporar ácidos grasos omega-3 (pescado azul, semillas de lino) para nutrir tu piel desde el interior.

  1. Problemas digestivos frecuentes

Hinchazón, estreñimiento, indigestión… Un hígado lento puede alterar el proceso digestivo. Al producir menos bilis, esencial para la digestión de las grasas, dificulta la asimilación de los alimentos y provoca molestias digestivas.

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