TRUCO SENCILLO: Apaga las luces de la habitación y usa la linterna de tu celular para buscar reflejos extraños o luces rojas tenues. También puedes tapar objetos sospechosos con una toalla si algo no te da buena espina.
Si encuentras algo sospechoso, graba evidencia, notifícalo en recepción y repórtalo a las autoridades. Nadie merece ser vigilado sin consentimiento.
¿Qué hacer si ya pagaste por el hotel? 
Es frustrante, sí… pero nunca te quedes en un lugar donde no te sientas seguro. Si ya hiciste el pago:
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Toma fotos y videos como prueba
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Informa al personal del hotel
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Solicita cambio de habitación o reembolso
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Si no recibes solución, repórtalo en sitios de reseñas como TripAdvisor, Google Maps o Booking
Tu seguridad siempre vale más que unos dólares.
Otros indicios que deben alertarte 
Además de estas 3 señales críticas, hay otras “banderas rojas” que deberías considerar al llegar:
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Olores fuertes de humedad o encierro
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Personal poco profesional o evasivo
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Plagas como cucarachas o mosquitos
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Espacios comunes sucios o en mal estado
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Wi-Fi público sin contraseña (peligro de hackeo)
Tips clave para elegir un hotel seguro antes de reservar 

Revisa las reseñas reales en plataformas de confianza
Mira fotos subidas por usuarios, no solo las oficiales
Verifica la ubicación exacta y si hay zonas inseguras cerca
Contacta directamente con el hotel y haz preguntas claras
Usa apps confiables para reservar (Booking, Expedia, Airbnb)
Conclusión: ¡Confía en tu instinto y cuida tu bienestar! 

No importa si es un hotel económico o uno de lujo… la seguridad no debe negociarse. Si ves algo extraño, si algo huele mal o si simplemente no te sientes bien en ese lugar, sigue tu instinto. Tu comodidad y tu paz mental valen mucho más que una noche pagada.
Hoy más que nunca, estar alerta es estar protegido. Si detectas cualquiera de estas 3 señales en un hotel, no lo pienses dos veces: sal de ahí.