BONUS: Otros hábitos que multiplican el ahorro
Aprovechar el botón es solo una parte del plan. Aquà te comparto hábitos que multiplican el efecto del ajuste y hacen que tu nevera trabaje de manera más eficiente:
 Mantén el congelador sin escarcha
La acumulación de hielo crea una barrera que impide que el frÃo circule bien. Descongelar tu freezer al menos cada 2 meses es clave.
 Evita abrir la puerta innecesariamente
Cada vez que abres la nevera, entra aire caliente. El motor se activa para compensar y esto aumenta el consumo. Piensa bien qué vas a buscar antes de abrirla.
 No la llenes en exceso, ni la dejes vacÃa
Una nevera llena mantiene mejor la temperatura, pero si está demasiado cargada, no circula el aire. Equilibrio es la clave.
 Deja espacio alrededor de la nevera
Debe tener por lo menos 5 cm de espacio por detrás y los lados para ventilarse. Si está muy pegada a la pared, se calienta más y gasta más.
 Limpia la parte trasera cada 6 meses
El polvo acumulado en la parrilla trasera reduce la eficiencia del motor. Una limpieza rápida con cepillo o aspiradora es suficiente.
 Prueba el sellado de la puerta con un papel
Coloca una hoja entre la goma de la puerta. Si al jalarla sale fácil, el sello está débil y el frÃo se escapa. Cambiar la goma puede evitar fugas que encarecen tu factura.
 ¿Cuánto se puede ahorrar al mes?
El refrigerador representa aproximadamente el 30% del consumo eléctrico en un hogar promedio. Si usas correctamente el botón de temperatura y aplicas los consejos anteriores, podrÃas ahorrar:
 Entre $8 y $20 dólares al mes
 Hasta $240 al año (¡eso es una compra de supermercado completa!)
Además, si cuidas tu nevera, durará más años sin fallas, y eso es otro ahorro importante a largo plazo.