Los famosos “chupetones” o marcas de amor en el cuello no son solo un gesto impulsivo de pasión.
Detrás de ellos se esconde mucho más: emociones, deseo, señales inconscientes y hasta advertencias sobre la relación.
Descubre qué hay realmente detrás de ese beso que deja huella.
💞 1️⃣ Una muestra de deseo y posesión
En la mayoría de los casos, el chupetón es una forma de expresar deseo intenso y atracción física.
Durante los momentos de pasión, la pareja busca dejar una marca como señal de “te deseo, eres mío/a”.
Sin embargo, cuando estos gestos son muy frecuentes o exagerados, pueden reflejar una necesidad de control o celos, más que de cariño.
🔥 2️⃣ El lenguaje del cuerpo durante el momento íntimo
El chupetón se produce por una ligera succión que rompe capilares debajo de la piel, generando una pequeña mancha rojiza o morada.
Aunque suele ser inofensiva, es una reacción corporal intensa al contacto, una mezcla entre placer, adrenalina y emoción.
Por eso muchos lo relacionan con una huella de amor que permanece incluso después del encuentro.