✨ 3 métodos sencillos que puedes probar
1. Pasta de bicarbonato de sodio
Mezcla una cucharadita de bicarbonato de sodio con unas gotas de agua hasta formar una pasta suave. CepĂllate los dientes suavemente durante aproximadamente un minuto y luego enjuágate bien con agua limpia.
👉 Por qué funciona: El bicarbonato de sodio es ligeramente abrasivo, lo que ayuda a eliminar las manchas superficiales. Para evitar el desgaste del esmalte, limite este método a una o dos veces por semana.
2. Enjuague con aceite de coco (Oil Pulling)
Enjuágate la boca con una cucharada de aceite de coco durante cinco a diez minutos y luego escúpelo. Enjuágate la boca con agua tibia antes de cepillarte los dientes como de costumbre.
👉Por qué funciona: El aceite de coco contiene ácido láurico, que puede ayudar a reducir la placa, las bacterias y la acumulación que causan el aspecto opaco de los dientes.
3. Mezcla iluminadora de fresa
Machaca una fresa madura y mĂ©zclala con una pizca de bicarbonato de sodio. AplĂcala suavemente con un cepillo de dientes suave, deja actuar durante un minuto y enjuaga bien.
👉 Por qué funciona: Las fresas contienen ácido málico, que puede ayudar a disolver las manchas superficiales. No usar más de una vez por semana para proteger el esmalte.
🌟 Beneficios adicionales más allá de unos dientes más blancos
Estos remedios naturales pueden aportar más que solo luminosidad. También pueden favorecer la higiene bucal al reducir la placa, promover un aliento más fresco y hacer que la boca se sienta más limpia en general.
Otra ventaja es su precio asequible. En lugar de invertir en kits costosos, puedes ahorrar dinero y explorar opciones que ya tienes en tu despensa. Si prefieres soluciones profesionales, siempre puedes buscar en lĂnea opciones de mua hĂ ng como pasta dental blanqueadora o kits caseros suaves.